domingo, 16 de octubre de 2011

Capítulo 122.

Al salir del cine, Zayn y Chelsea, no se separaban y Amie y Liam, no dejaban de hablar y, de vez en cuando, cuando se quedaban en silencio, miraban a Chelsea y a Zayn, se miraban entre ellos y apartaban la mirada rápidamente.
- Bueno chicos, voy a acompañar a Chelsea a casa. Liam, ¿acompañas tú a Amie?
- Sí, si ella quieres ¿por qué no iba a hacerlo?
- Claro que quiero.
Chelsea y Zayn, se fueron por un lado y Liam y Amie, por otro.
Después de un rato caminando en silencio, Liam rompió el hielo.
- ¿Te apetece irte ya a tu casa?
- ¿Propones algo mejor? -le sonrió.
- Mmm...-Liam miró a todos lados y vió un pequeño puestecito de helados- ¿te apetece un helado?
- SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII, de galleta, por favor.
Los dos se acercaron al hombre y pidieron dos helados, y siguieron el camino a casa de Amie.
Amie, se manchó y cuando Liam se dio cuenta le sonrió.
- ¿Que pasa? ¿Por qué me miras así? -preguntó ella.
- Estás manchada en la nariz...
Amie, empezó a intentar limpiarse pero, no atinaba y Liam, terminó por acercarse y limpiarla el mismo.
Después de quitarle la mancha, no pudo evitar mirarla a los ojos y ella, comenzó a mirar intermitentemente de los labios de Liam a sus ojos. Estaba muy nerviosa.
Ninguno de los se movió, es más, cada vez estaban más cerca, más y más, ninguno de los era capaz de parar ese momento.
Zayn y Chelsea, fueron todo el camino tonteando, llevaban mucho tiempo esperando para poder estar así. Para Chelsea, Zayn había pasado de ser su ídolo a ser el hombre de sus sueños, un chico perfecto, el chico del cual se había enamorado poco a poco, con pequeños detalles que hacían especial cada momento juntos.
Al llegar a casa de Chelsea, ninguno de los dos quería despedirse.
- ¿Cuando te voy a volver a ver? -preguntó ella.
- Cuando tú quieras, sabes donde vivo, tienes mi número, tienes mis ganas de que eso ocurra...
- Prométeme que será pronto.
- Te lo prometo.
Se despidieron con un beso profundo y romántico y ella entró en su casa. Zayn era feliz, era muy feliz.
Niall y Helen, por su parte, estaban bastante bien, no todo lo bien que desearían pero, había pasado muy poco desde la muerte del padre de ella y eso, la hacía estar un poco susceptible y sensible a todo lo que pasaba. Niall, la entendía y por eso, trataba de mimarla y ayudarla en todo lo que podía, había decidido que no la dejaría sola nunca.
Louis y Ariel, estaban más enamorados que nunca, eran felices y no necesitaban nada más, cada momento juntos era único, cuando estaban juntos era como si todo lo demás desapareciera, como si nada más importara. Pero, por culpa del trabajo de ella, se veían bastante poco.
Y por última parte, __________ y Harry, seguían felices, no habían vuelto a discutir desde que Nadelle se fuera de sus vidas, se querían y con eso bastaba, no querían más. Harry seguía preocupado, __________ no había vuelto a tener indicios de que podría estar embarazada pero, eso no lo tranquilizaba, estaba atento a cualquier síntoma, cualquier comportamiento...a todo.

Capítulo 121.

Mientras Zayn y Liam iban al cine, Louis quedaba con Ariel y Niall con Helen. Harry y yo, decidimos salir a dar un paseo por la noche.
Llevábamos un tiempo genial, sin peleas, sin enfados, sin celos...estábamos el uno para el otro y para nadie más.
Como hacía frío, decidimos sentarnos en un bar a tomar un chocolate caliente. Como no había sitio dentro, nos tuvimos que sentar fuera y como ya había dicho, hacía frío, así que Harry se sentó a mi lado en el banquito y me abrazaba.
- ¿_____________?
Los dos estábamos tan metidos el uno en el otro que, no nos enteramos de que un chico se paró frente a nosotros.
- ¿____________? -volvió a decir el chico.
Yo levanté la mirada, esta vez, sí lo había escuchado. Era Sam, el amigo de Ariel y antiguo amigo mío.
Harry lo miró y me abrazó aún más fuerte, yo esquivé sus brazos y me levanté a saludarlo.
- Hola, Sam.
Le di dos besos y Harry nos miraba interrogante.
- ¿Que tal estás? Desde que salimos a cenar no volví a saber de ti.
- ¿Te acuerdas del chico de la llamada? Es él -señalé a Harry- y él es el culpable de que esté tan ausente.
Harry pareció comprender que aquel chico que le había contestado cuando me llamó era Sam y, le dedicó una sonrisa.
- Ah, ¿él es Harry?
- Sí, soy Harry.
Sam lo miró y me volvió a mirar a mi, yo lo noté y Harry también, tenía un gesto torcido, como molesto.
- Bueno __________, espero saber de ti pronto. Tienes mi número ¿no?
- Sí, lo tengo. -le sonreí.
- Hasta luego. Un placer, Harry.
Yo volví a sentarme junto a Harry y, como él no lo hacía, yo misma coloqué su brazo por mi espalda.
- ¿Que pasa? ¿Te vas a enfadar porque salude a Sam?
- No, claro que no. ¿Quien ha dicho que esté enfadado?
- Tu cara.
Me miró, y me sonrió.
- Mucho mejor -dije yo.
Estuvimos un largo rato allí, hablando, riéndo, besándonos, mirándonos...,y finalmente, volvimos a casa.
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- Liam, ¿estás listo? Es como si el que estuviera más interesado fueras tú...
- ¿Yo? ¿Que? ¿Que dices, Zayn? Vamos, que llegamos tarde.
Los dos estaban nerviosos, lo de Zayn era obvio pero, Liam trataba de ocultarlo, se negaba a aceptar lo evidente. Zayn, no podía evitar mirarlo y sonreír, había decidido no decir nada al respecto pero, era obvio que Liam, se sentía atraído por Amie, cada vez que ella hablaba, él la miraba embobado.
Habían quedado de pasar a recogerlas en casa de Chelsea, y habían alquilado una de las salas del cine, para evitar cualquier percance con fans.
Cuando llegaron a casa de Chelsea, las dos estaban ya en la puerta esperando, al verlos, las dos sonríeron y subieron al coche.
Fueron bastante tiempo en silencio, ninguno sabía que decir hasta que, Amie rompió el hielo.
- Bueno, ¿y que película vamos a ver?
- Una de miedo, creo -respondió Liam.
- Sí, es de miedo -dijo Zayn.
Cuando llegaron al cine, una de las acomodadoras los estaba esperando. Era sábado y aquello estaba lleno de chicas, y por supuesto, habría bastantes directioners.
La acomodadora, los hizo pasar por una de las puertas traseras y los llevó hasta la sala que tenían alquilada. Era una sala pequeña, diseñada para alquilar.
- Hala, que exclusivo todo -dijo Amie.
- ¿Te gusta? -dijo Liam.
- Claro, no todos los días entro en una sala exclusiva...
Zayn y Chelsea, practicamente no hablaban solo se miraban y sonreían.
Finalmente, durante la película, pasó lo que todos esperaban, en un momento de miedo, Chelsea se acercó a Zayn y este la besó. Amie y Liam, no se enteraron, estaban también pegados pero, entre ellos no pasó nada. Por el momento, ninguno estaba seguro de que quisiera que pasara algo.

sábado, 15 de octubre de 2011

Capítulo 120.

A las pocas horas, Niall volvió al hotel. Ayudó a Helen a hacer las maletas y se dirigieron al aeropuerto.
- Cuando lleguemos, te instalas en mi habitación unos días, ¿vale? No quiero que estés sola.
- No, Niall. No quiero molestar...
- ¿Desde cuando eres una molestia? Me da igual lo que digas, vas a venir conmigo.
Cuando llegaron a Londres, fueron directamente a casa, no habían avisado de que volvían y nadie los había ido a buscar.
Niall abrió la puerta.
- ¿Hola?
- Niall, de verdad, que yo me voy a mi casa, ya sois muchos...
- Niaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaall -__________ corrió a abrazarlo- Hola cariño -abrazó a Helen también- ¿Como no habéis avisado de que volvíais? Os habríamos ido a buscar...
- Porque volvimos de imprevisto, hace un par de horas que compré los billetes -contestó Niall.
Al poco rato, todos estaban en el salón poniéndose al día de todo lo ocurrido.  Y esa noche, decidieron cenar todos juntos en casa.
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Después de cenar y contarnos todo lo que habíamos hecho esa semana, Harry yo subimos arriba. Habíamos decidido compartir habitación y, como la mía era mucho más grande, se había mudado él a la mía.
Harry, seguía dándole vueltas a mis naúseas y vómitos y yo, no podía dejar de meterme con él.
- Mira Harry, ¿no te parece que he como engordado? -le dije delante del espejo.
- Deja de reírte, que estoy preocupado...
- Eres tonto, Styles.
- Pero, ¿por qué estás tan segura?
- Porque es impsible, cariño, imposible.
- Bueno...está bien...
Me acerqué a él y me senté en sus piernas.
- ¿Sabes que? Cuando te preocupas se te pone una cara muy graciosa.
- Pues no sé porque te hace tanta gracia...
- Porque es gracioso verte preocupado por una tontería...
- ¿Por qué se supone que debería estar preocupado mi pequeño Harry? -entró de repente Louis.
En ese momento, los dos nos miramos y yo me reía mientras él estaba tenso.
- Por naaada, es tonto, déjalo. ¿Que quieres?
- Nada, es que Ariel está trabajando, ahora trabaja de noche y me aburro. Liam y Zayn, no dejan de hablar de Amie y Chelsea y Niall y Helen, están en la habitación de Niall durmiendo.
Así fue como Louis, pasó el resto de la noche con nosotros.
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Zayn y Liam, decidieron que irían al cine con las chicas la noche siguiente, no tenían nada mejor que hacer y ellas, por supuesto, aceptaron.
- Voy a avisar a Chelsea -dijo Zayn con una gran sonrisa.
Liam, esta vez, no dijo nada de la sonrisa de Zayn, porque él ahora también empezaba a sentir algo especial por Amie.

(Lo siento, es corto y bastante pobre pero, me están esperando y llego tarde D: )

Capítulo 119.

Al acabar la semana, Harry y yo estábamos en el aeropuerto de París, esperando para volver a Londres.
- No quiero volver, Harry.
Empecé a hacer pucheritos y él se rió, me besó en la frente y se levantó.
- ¿Quieres que te compre algo de comer?
En ese momento, mi estómago se revolvió y salí corriendo hacia el baño. Harry me siguió.
Entré en uno y Harry se quedó en la puerta.
- ¿Que te pasa? ¿Te encuentras bien?
Cuando salí, vi como Harry estaba apoyado en la pared al lado de la puerta y una señora lo miraba escandalizada. Los miré y me reí, me acerqué al lavabo y me lavé la cara.
- Sabes que estás en el baño de mujeres, ¿no?
- Sabes que estoy aquí por ti, ¿no?
- Vamos, anda...
Salí del baño y él, me siguió. Me senté en donde estábamos antes y él, se sentó a mi lado sin quitarme la vista de encima.
- Harry, cariño, ¿que miras?
- ¿Te encuentras bien?
- Sí, solo que se me revolvió el estómago.
- ¿Como que se te revolvió el estómago? Oh dios mío...
- ¿Eres tonto? Seguro que me sentó mal algo que comimos ayer, no te preocupes. Ve a comer.
- No si ya se me ha pasado el hambre...
Lo miré y me reí, ¿en serio estaba pensando que mis vómitos eran por otra cosa? No podía creérmelo, era tan absurdo.
No tardamos mucho en embarcar y Harry, estuvo pendiente de mi todo el viaje.
- Harry, ¿quieres tranquilizarte ya? Estoy bien, no me pasa nada.
Cuando llegamos a Londres, Louis nos estaba esperando, yo corrí a abrazarlo.
- Looooou, te eché de menos.
- No le mientas, hace un par de horas me decías que no querías volver...-interrumpió Harry.
- No te celes, Harry, para ti también hay Louis. -dijo él.
Lou, me soltó y se tiró sobre Harry y los dos cayeron al suelo donde empezaron a rebozarse.
- Tengo haaaaaambre, vamos a casa -les interrumpí.
Harry me miró raro y Lou lo notó.
- ¿Que pasa? ¿Por qué esa mirada? -quiso saber.
- Porque es tonto, déjalo..
Llegamos a casa y estaban Zayn y Liam, con dos chicas en la cocina. Al vernos corrieron a abrazarnos y las dos chicas, nos miraron asombradas. A una de ellas la reconocí al instante.
- ¡Hola Chelsea! -le sonreí- ¡hola amiga de Chelsea!
- Se llama Amie -interrumpió Liam.
- Encantada, Amie -dije yo.
Las dos me devolvieron la sonrisa y yo subí detrás de Louis y Harry, que llevaban las maletas.
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Después de varios días, Zayn y Liam, se veían mucho con Amie y Chelsea. Amie y Liam, eran cada vez más amigos, tenían muchas cosas en común y eso les hacía compartir muchas confidencias y risas.
Por otra parte, Zayn y Chelsea, empezaban a dejarse llevar por la situación pero, siempre había algo que interrumpía cuando estaban solos.
Esos días, Liam y Amie, habían planeado ir al cine, irían los 4, en una sala con las luces apagadas todo era mucho más fácil.
- ¿Vamos al cine? Amie y yo queremos ver una película que estranaron ayer -dijo Liam.
- ¿Al cine? ¿Estás seguro de que es buena idea? -dijo Zayn.
- Claro, confía en mi -dijo Liam- ¿vienes Chelsea?
- Sí, claro.
Mientras tanto, en Alemania. Niall estaba ayudando a pasar uno de los peores momentos de Helen y como era de esperar, su padre, finalmente murió. Niall la apoyó y estuvo con ella en todo momento.
- ¿Que tienes pensado hacer ahora? -le preguntó él.
- Volver a Londres, nada me hace estar aquí y quiero estar contigo.
- Vale, cuando tú quieras, volvemos.
- ¿Podemos volver hoy mismo? Por favor...
- Sí, claro, ¿como no? Ahora mismo voy a organizarlo todo, nos vemos en el hotel.

viernes, 14 de octubre de 2011

Capítulo 118.

Niall, llegó a Alemania y allí estaba Helen, en el aeropuerto esperándolo. Se le notaba derrotada y triste pero, se esforzó en sonreírle, Niall se acercó a ella y la abrazó, la abrazó muy fuerte y ella comenzó a llorar, necesitaba soltar todo lo que llevaba guardando.
- ¿Que tal estás? -le preguntó Niall separándose un poco.
Ella lo miró, y su mirada contestó sin palabras, lo único que quería era abrazarlo.
Del aeropuerto se dirigieron a un hotel, a Niall le extrañó que no estuviera en la casa de sus padres con su madre.
- ¿Que tal están todos en Londres? -preguntó ella.
- Bien, están todos bien, Lou y Ariel, volvieron ayer y Zayn y Liam, volvieron anteayer.
- ¿Y Harry y ______?
- Siguen en París, incomunicados, han apagado cualquier tipo de contacto.
- Me alegro de que estén todos bien...ven, es la 7058.
- Pero, ¿la habitación no es para mi?
- Ah...¿quieres dormir tu solo...?
- No, no, no, claro que no, pero pensé que...
- Ah..., no, no estoy en casa de mis padres..., no quiero ver a mi madre...
- Ah...bueno, ¿vamos? Necesito dormir o descansar.
- Sí, vamos.
Subieron a la habitación y estuvieron hablando, se tumbaron en la cama y al poco rato, los dos se quedaron dormidos. Estaban exhaustos, él por el viaje y ella porque llevaba varios días sin dormir.
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Después de la noche en la terraza de aquel edificio céntrico en París, Harry y yo, tuvimos una romántica noche, bebiamos cada segundo que pasaba como si fuera el último.
A la mañana siguiente, Harry se despertó antes que yo y se quedó mirándome, empezó a acariciarme el pelo y yo, al notarlo, sonreí.
- Buenos días princesa. -dijo mientras acariciaba mi mejilla.
Abrí los ojos y allí estaba, mirándome con su mirada infinita, sonriéndome y acariciándome.
- ¿Que miras? -me preguntó.
- No quiero volver a Londres, quiero quedarme aquí, en este momento toda la vida.
- ¿No quieres tener mini Harrys? Yo quiero un pequeño Harry, sexy como su padre y a la vez, dulce como su madre.
- Podemos tener mil mini Harrys aquí.
- Pero no sería lo mismo, imagínate una vida sin tu hermano, la vida de los dos no estaría del todo completa...
- Oh cierto...jo...pero, prométeme que si volvemos vamos a estar así siempre.
- ¿Desnudos en una cama? Me gusta...
- Eres tonto -le dije.
- Pero me quieres.
- Más que a nada en el mundo.
Ese día, no hicimos mucho, salimos a pasear, visitamos Notre Damme, comimos en un sitio precioso, visitamos otros lugares emblemáticos y finalmente, a la noche, nos tiramos en los jardínes que están al lado de la Torre Eiffel, era tan bonito todo.
- ¿Ves por qué no quiero volver?
- Si quieres te hago una torre Eiffel en el jardín.
Lo miré y le sonreí, era perfecto. A veces, sentía que con solo mirarlo y que él me mirara ya estaba todo dicho. Cuando nuestras miradas se cruzaban era como si un mar de sentimientos cruzara de uno a otro.
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Chelsea acababa de volver a Londres y estaba con Amie en el parque donde había dado con el balón a Zayn.
- Mira Amie, aquí fue.
- ¿Vas a seguir hablándome de Zayn...
- Así que, habláis de mi...-se escuchó por detrás.
Amie y Chelsea se miraron y después, miraron a sus espaldas, allí estaban, Zayn y Liam.
- Esto...nosotras, yo...ella...
- Es Chelsea, no tiene otro tema de conversación -respondió Amie interrumpiendo a su amiga.
Chelsea la fulminó con la mirada.
Estuvieron bastante tiempo juntos y, cuando se acercaba la noche.
- Chicas, ¿os apetece salir a cenar? -preguntó Liam.
Chelsea miró a Zayn, no sabía que responder.
- Claro que sí, ¿verdad, Chels? -dijo Amie.
- Emmm...
- Sí, eso, vamos a cenar -dijo Zayn.
- Vamos...-susurró Chelsea.
Cuando ya estaban en una pizzería, Liam les dijo a Chelsea y a Zayn que fueran a coger sitio que él se quedaba con Amie pidiendo, así fue.
- Amie, ¿que se supone que espera Chelsea de Zayn?
- ¿Que? Pues no sé...dice que no quiere parecer una fan que solo buscar estar cerca de él.
- Pues a Zayn le gusta, y mucho.
- ¿EN SERIO?
Liam le tapó la boca y Zayn y Chelsea los miraron extrañados.
- Sí, pero no grites. Tenemos que hacer algo.

jueves, 13 de octubre de 2011

Capítulo 117.

Louis y Ariel, tenían que volver ya a Londres, ellos no tenían una semana si no que, solo 4 días, lo que le habían dejado a Ariel en el trabajo.
Cuando llegaron allí, Louis la acompañó hasta su casa y después, volvió a la suya, tenía ganas de ver a los chicos.
- ¿Hola? -dijo al llegar.
Estaban los tres tirados en el sofá y Lou, se acercó a despertarlos.
- ¡HOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Liam y Niall, saltaron del susto mientras que, Zayn, continuaba durmiendo como si nada hubiera pasado.
- ¡Loooooooooou! -Niall se levantó y lo abrazó- has vueeeelto.
- Awwww...mi pequeño irlandés, Liam, ven, corre a abrazar a Lou, vamos, no pongas esa cara, ambos sabemos que no te ha molestado que te despertara.
Después se abrazarse los tres, Lou, se tiró sobre Zayn y este, finalmente, se despertó.
Estuvieron hablando de todo muy animadamente, Lou les contó lo bien que había estado con Ariel en España y comenzó a preguntarles.
- ¿Que tal vosotros con Chelsea?
- También estaba Amie -dijo Liam entusiasmado.
- ¿Amie? ¿Quien es Amie? -preguntó Lou.
- Una amiga de Chelsea, que le gusta a Liam-respondió Zayn.
- No me gusta, es solo una chica simpática.
- Awwww...me voy y el pequeño Liam se enamora, pero bueno, ¿que tal con ellas?
- Pues bien, va a volver Lou, va a volver -respondió Zayn con una gran sonrisa.
- ¿Y tú Niall? ¿Que tal con Helen?
En ese momento, Liam y Zayn lo miraron, y la cara de Niall se volvió sobria y triste.
- ¿Que...que pasa?
- Se ha ido -dijo Niall.
Niall se levantó, y se fue a su habitación, dejándolos a los 3 sin saber que hacer.
- ¿Como que se ha ido? -habló por fin Lou.
- Sí, eso parece...la llamó y ella le dijo que se había ido, que no podía despedirse de él y eso es todo lo que sabemos...-contestó Liam.
- Que raro todo..., voy a llamar a Ariel, creo que ella la iba a llamar a ver si sabe algo.
Así lo hizo, y Ariel le contó todo, todo lo que Helen le había dicho, que el padre estaba enfermo, que estaba en Alemania por él, que lo estaba pasando mal porque odiaba a su madre...
Louis se lo contó a Liam y a Zayn y los tres, decidieron contárselo a Niall, ella no le había dado ninguna explicación y él pensaba que se había ido sin decirle nada porque no lo quería.
Se lo contaron y Niall decidió llamarla, ella contestó, estaba llorando.
- ¿Estás llorando? ¿Que te pasa? -le dijo Niall- ¿molesto?
- No, no molestas...es que mi padre...
- Oh dios...lo siento...
- Ya nos lo habían dicho...que tarde o temprano pero...
- Tranquila...yo...si quieres te llamo en otro momento, no quiero molestar...
- No, no cuelgues, por favor. Es justo lo que necesito ahora, escuchar tu voz...
- Voy para ahí.
- ¿Como que vienes para aquí? No, Niall, no hace falta...
- Sí hace falta, ahora mismo cojo un vuelo y mañana estoy ahí, te quiero.
Zayn, Liam y Louis, estaban escuchando la conversación de Niall y, cuando lo vieron decir eso, se quedaron asombrados. Niall nunca hacía las cosas por puro impulso pero, esta vez se le veía más convencido que nunca.

Capítulo 116.

Después de un pequeño trayecto, el taxista nos dejó en el centro de la avenida de Los Campos Elíseos.
Bajamos del coche y él seguía mirándome con esa expresión de extrema felicidad.
- Harry...¿vamos a ir de compras? Me lo podrías haber dicho y dejaba estas bolsas en el hotel...
Aquella avenida se caracteriza por ser el lugar de compras más caro y exclusivo del mundo.
- No seas impaciente, ven.
Me agarró de la mano y me llevó hacia una tienda, no me dio tiempo de ver el nombre pero, nada más entrar supe que era una de las más caras de aquel lugar. Se acercó al dependiente y después me hizo señas para que me acercara yo también.
El dependiente, me llevó hasta un probador gigante donde me dio a elegir entre 3 vestidos, los 3 eran preciosos. Me decidí, finalmente, por uno gris ceñido, cortado por la cintura donde se abría y cogía un poco de vuelo.
Después, el dependiente, me trajo accesorios con los que completar el vestido y, lo poco que le entendí fue que me los pusiera. Así lo hice.
Cuando salí del probador Harry no estaba, lo busqué con la mirada pero, solo me topé con un chico, un poco más mayor que yo que me sonreía. Él se acercó.
- ______, ¿verdad?
- Sí, soy yo...
- Soy Emmanuel, un amigo de Harold, me ha pedido que te guíe.
- Mmmm...¿se puede saber a donde?
- Es una sorpresa. Permíteme decirte que estás preciosa.
No me gustaba que me dijera eso un perfecto desconocido pero, le sonreí, no quería parecer una borde.
- Muchas gracias. ¿Podemos irnos ya?
- Sí, claro que sí.
Se despidió del dependiente y los dos salimos. Delante de la puerta, había un coche  esperándonos.
Aquella calle siempre me había fascinado, era inmesa y estaba llena de tiendas exclusivas y caras, comprar allí era el sueño de cualquier mujer.
Después de un buen rato en el coche yo empezaba a estar nerviosa y Emmanuel lo notó.
- Tranquila, ya queda poco. -dijo sonriéndome.
En cierto modo, no mintió, a los diez minutos habíamos llegado a nuestro destino pero, yo estaba cada vez más perdida. Estábamos en una calle, supuse que céntrica puesto que había mucha gente y muchos edificios. Emmanuel, me llevó hasta uno de ellos, era un edificio bastante alto y muy elegante.
Entramos y me llevó hasta el ascensor, los dos subimos bastantes pisos, parecía interminable y, finalmente, llegamos al destino de los destinos, solo esperaba que Harry estuviera allí, estaba muy impaciente.
Se abrieron las puertas del ascensor y yo miré a Emmanuel.
- Aquí acaba mi compañía -me dijo.
Yo lo miré y le sonreí.
Salí fuera del ascensor y estaba como en la parte alta de un edificio, había unas escaleras que bajaban, una puerta y la puerta del ascensor. Abrí la puerta y efectivamente, estaba en el tejado, por así decirlo, de un edificio.
- Por fin has llegado.
Apareció Harry por detrás.
- ¿Que se supone que es esto? -pregunté divertida- ¿donde estamos?
- Dame la mano.
Así lo hice, nos acercamos al borde del edificio, donde había una barandilla.
- Woow...que vistas...-susurré.
- ¿Te gusta? -me dijo al oído.
- Me encanta pero, ¿y esta ropa?
Se hizo a un lado y pude ver una pequeña mesa al otro lado de aquel lugar, era el lugar por donde se veía la Torre Eiffel, se veía de pleno.
- No pretenderas cenar con cualquier cosa teniendo a esa invitada -bromeó.
Me agarró de la mano y me llevó hasta esa mesa. Cenamos, reímos, nos besamos, era todo perfecto, era todo lo que siempre había soñado. Era él, Harry Styles.