miércoles, 14 de noviembre de 2012

Siempre a tu lado. Capítulo 7.


Nada más salir a la calle, Leah pudo ver como la puerta de un coche se abría y de él salía Liam que la miró y sonrió. Ella tras devolverle la sonrisa, le hizo un gesto para que avanzara rápido hasta su posición.
 - Hola. -dijo él volviendo a sonreír.
 - Hola. -respondió ella, también sonriente.
Los dos entraron en el hospital y subieron hasta el piso donde se encontraba la habitación de Ella, por la zona de personal. Evitando así cualquier tipo de contacto visual con la zona donde se encontraban gran cantidad de enfermos esperando ser atendidos.
 - Espera aquí un segundo, ahora vengo.
Leah abrió la puerta que daba al pasillo de aquella planta y la cerró tras de sí, y avanzó hasta la habitación de la niña.
 - Tengo una sorpresa para ti. ¿Quieres verla? -le dijo.
La niña asiento con cara de ilusión y Leah volvió sobre sus pasos a por su acompañante.
 - Vamos, corre.
Los dos entraron corriendo en la habitación de la niña y ésta, nada más ver al acompañante de Leah se quedó boquiabierta.
 - Hola, Ella. -sonrió él.
 - ¿Liam? -preguntó la niña incrédula.
El chico rió sonoramente y se acercó a la niña para abrazarla.
La niña pasados los primeros minutos comenzó a tratar a Liam como si lo conociera de toda la vida, no dajaba de hablar y él chico seguía sus mismas pautas, lo cual no pasó inadvertido bajo la atenta mirada de Leah que permanecía apoyada en la pared observándolos.
 - Puedes acercarte, ¿eh? -escuchó como Liam se dirigía a ella.
La chica despegó su cuerpo de la pared, y avanzó hasta donde se encontraban Liam y Ella.
 - ¿Sois amigos? -preguntó la pequeña.
Liam y Leah se miraron y sonrieron. Ninguno sabía que responder a aquella pregunta, puesto que no eran amigos, pero ni siquiera conocidos.
 - No, cariño. Él quiere ser tu amigo. -respondió la chica con dulzura bajo la atenta mirada de invitado.
 - Pero yo quiero que seáis amigos... -contestó la niña.
Los dos se miraron y volvieron a sonreír, pero esta vez fue Liam el que se adelantó para hablar.
 - ¿Quieres ser mi amiga? -preguntó a la chica como si fuera un niño pequeño el primer día de clase.
La chica no pudo evitar soltar una carcajada y tendió su mano hacia él.
 - Vale. -sonrió.
Leah no pudo evitar fijarse en la dulzura con la que Liam trataba a la niña, y al llegar al final de la tarde, incluso podría jurar que quería un chico así como padre de sus futuros hijos. El único defecto que continuaba encontrándole, era que era famoso.
 - Bueno, siento interrumpir, pero creo que es hora de que nosotros nos vayamos. -dijo Leah.
 - ¿Ya? -preguntaron al unísono la niña y el chico.
 - Dentro de nada vendrá el médico y traerán la cena de Ella. Es mejor que nos vayamos y será más fácil volver a colarte si no te ven. -sonrió la chica.
 - Jo... -se quejó la pequeña.
Los dos chicos se despidieron de la niña y volvieron a hacer el mismo recorrido que habían utilizado para llegar allí para salir.
 - ¿Quieres que te acerque a casa? -preguntó Liam ya en la calle.
 - No, que va, vivo aquí al lado. ¿Te lo has pasado bien?
 - Sí, ha sido genial. Cuando pueda volver avísame.
 - Siempre que quieras.
 - Bueno, pues será mejor que me vaya. ¿Estás segura de que no quieres que te lleve? -preguntó de nuevo.
Justo en el momento en el que Leah iba a responder, comenzó a llover con fuerza sobre ellos y Leah no tuvo más remedio que aceptar la oferta del chico, o llegar a casa empapada.
Todo el trayecto en coche se mantuvieron en silencio, ninguno de los sabía como romperlo y tampoco estaban seguros de querer hacerlo, pero Leah se vio obligada a romperlo al llegar frente a su casa:
 - Es aquí. Gracias, Liam. -dijo mientras se acomodaba para salir del coche.
 - Gracias a ti. En serio, no sabes lo que significa que me hayas querido ayudar para volver a ver a Ella. ¿Te puedo preguntar una cosa?
La chica volvió a acomodarse en el asiento.
 - Sí, dime.
 - ¿Qué te hizo cambiar de idea?
 - No lo sé. -mintió- Supongo que todos nos equivocamos en algún momento, pero dicen que rectificar a tiempo es de sabios.
 - Supongo... -contestó él no muy convencido.
 - Bueno, creo que es mejor que entre antes de que mi madre llame a la policía. -bromeó.
 - Buenas noches, Leah.
 - Buenas noches, Liam.
Aquella tarde había sido extraña para los dos y ambos lo sabían. Leah no podía borrar de su cabeza la imagen de Liam hablando y jugando con Ella, y Liam simplemente no podía sacar de su cabeza la sonrisa y la ternura con la que Leah miraba a la niña. Eso sí, algo tenían los dos claro, aquella tarde se volvería a repetir.

6 comentarios:

  1. aimaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaai!*-*
    porfin! joderjoderjoder MENCANTA!!!!
    djkghsdjkghsfjk cuanta ternura suelta por favor!$:
    no tardes en subir porfiporfiporfi!*-*
    LA ADOROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

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    1. Blaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaanca!
      Muchas gracias, corazón! ♥

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  2. JODERR JODER JODERR COMO LE HACES PARA HACER COSAS TAN INCREIBLEMENTE PERFECTAS?! El unico problema es todo lo que te tardas, pero de todas formas se que tienes vida aparte de esto y la inspiracion tarda muchas veces en llegar, pero quiero que sepas que tus novelas me parecen PERFECTAS *-* Besos desde Ecuador preciosa

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    1. Jo, muchísimas gracias :')
      Un besazo enorme, cielo :)

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  3. Awwwwwwwwwwwwwwwwwwww si es que Liam es un amor *_____________*
    Se me hace demasiado corto y siempre me quedo con ganas de leer más.
    Espero que subas pronto.
    Un beso <3

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  4. kjhgfdsfghjkjhg!*-*
    SIGUIENTEEEEEEEEEEEEEEEE PORFIS!$:
    lo necesito enserio, esque mencanta es poco coñe!$:
    porfis sube ya!♥

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