viernes, 13 de abril de 2012

Mi pesadilla. Capítulo 20.

Nada más verlo me giré y volví a apoyarme en el balcón.
 - ¿Sabes que eso mata? -me preguntó.
 - ¿Me vas a decir ahora lo que tengo que hacer? -respondí.
 - Solo te informaba.
Noté como se apoyaba a mi lado y miraba al frente.
 - ¿Qué tal con Tom? -me preguntó.
 - Muy bien, ¿y tú con Eli?
 - Se ha enfadado, pero supongo que no me importa.
 - ¿No te importa? ¿No se supone que es tu novia? -pregunté.
 - Sí, supongo que es mi novia. -sonrió amargamente.
Los dos continuamos en silencio, hasta que su móvil comenzó a vibrar, lo sacó del bolsillo, lo miró y volvió a guardarlo.
 - ¿No vas a contestar? Si quieres te dejo solo para que hables.
 - No, no quiero contestar y tampoco quiero que te vayas.
 - Estamos en silencio, Harry, no notarías mi ausencia.
 - Llevo notándola un año, ¿qué te hace pensar que no la notaría en cinco minutos?
No supe que responder, así que opté por permanecer en callada. De vez en cuando, lo miraba de reojo, pero él seguía mirando al frente como con la mirada perdida.
 - Bueno, creo que me voy a ir a dormir -dije apartándome de la barandilla-. Mañana tengo que ir a la universidad, es la pres...
 - No te vayas, quédate un poco más.
 - Harry, no te entiendo, llevamos casi una hora en silencio. ¿Para qué quieres que me quede?
 - Porque aunque estemos en silencio, escucho tu respiración y cada vez que hay un poco de brisa, tu olor...
 - Harry, no sigas. Yo estoy bien con Tom y tú deberías arreglar tus problemas con Eli. Lo siento, pero me voy a dormir. Buenas noches.
Salí casi corriendo de aquel pequeño espacio y entré en la casa. Empezaba a preguntarme si quería volverme loca, cada vez que estaba con él más de cinco minutos a sola, me sentía confundida, perdida, sin saber que hacer ni que pensar.
A la mañana siguiente me despertó el sonido de mi móvil. Samantha me llamaba para ir juntas a la presentación de la universidad. Así que, me duché rápidamente, me vestí y fui corriendo a la cocina para coger una manzana y comerla por el camino.
 - ¿No desayunas? -me preguntó Louis.
 - No, tengo prisa, me he quedado dormida y Samantha empieza a desesperarse. ¿Qué tal con ella ayer? -noté como se sonrojaba-. Bueno, da igual, ya me lo contarás o ya me lo contará ella. ¡Adiós!
Salí de la cocina y choqué contra Harry, el cual iba solamente con el pantalón del pijama y se acomodaba el pelo.
 - Oh..., vaya..., digo, emmm, ¡buenos días!
Salí corriendo y nada más abrir la puerta me encontré con Sam apoyada en la pared.
 - ¡Pensé que no ibas a salir nunca!
 - ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no entraste? Louis estaba haciendo el desayuno.
 - Me daba vergüenza...
 - ¿Vergüenza? ¿Vergüenza por qué?
 - Da igual, vamos a llegar tarde. Lo sabes, ¿verdad?
 - Oh, es cierto.
Paramos un taxi y fuimos directas a la universidad.
Por suerte, cuando llegamos todavía no habían empezado, así que llegamos relativamente puntuales.
La mañana se nos hizo eterna, pero sobre las 12 del mediodía, ya se había acabado todo.
 - Oye, Gabs, ¿ese de ahí no es Tom?
Miré hacia donde me había indicado y sí, era él. Me acerqué a saludarlo y cuando me vio se sorprendió bastante, incluso noté que se ponía nervioso.
 - ¿Qué haces aquí? -me preguntó.
 - Estudio aquí. Ya te lo había dicho... -contesté.
 - Ah, sí, cierto... Bueno, me tengo que ir, ¿podemos quedar a la tarde?
 - Emmm..., sí, supongo...
 - Bueno, pues nos vemos.
Me besó en la frente y se fue.
 - ¿Qué ha sido eso? -me preguntó Sam.
 - Tú también lo has notado raro, ¿verdad?
 - Como si se avergonzara de verte...
 - No lo entiendo... Bueno, da igual, ¿me vas a contar ya lo que pasó con Louis?
 - No pasó nada especial..., solo que..., ahora somos oficialmente novios. Bueno, oficialmente no, ya sabes, me lo ha pedido y yo he dicho que sí.
No pude contener un gritito de alegría y abrazarla.
 - Oye, ¿vamos a tu casa? -me preguntó.
 - Ay, ¿no puedes vivir sin él ya? Que mona...
 - Cállate, idiota.
Las dos salimos y fuimos a mi casa. Ellos no estaban, supuse que habían ido a alguna entrevista, lo cual confirmé al ver la nota que habían dejado en la nevera: "Estas en una entrevista. Volveremos para comer TODOS. xx"
 - Vaya, hoy vienen a comer todos. ¿Te apetece quedarte? -le pregunté.
 - ¿Por qué me lo preguntas? Ya sabes la respuesta. -rió.
 - Creo de que deberíamos preparar algo para comer, ya sabes como son y como es Niall, especialmente... -bromeé.
 - ¿Por qué no nos llevan a un restaurante? Que poco caballerosos...
 - Eh, tienes razón, que nos lleven a un restaurante.
 - Entonces...¿Qué hacemos?
 - Ver la tele y esperar a que lleguen.
Nada más llegar y ver que no había nada de comida, no se opusieron a ir todos a un restaurante y repartiéndonos entre el coche de Louis y el de Harry, fuimos todos hasta las afueras de la ciudad.
 Me tocó sentarme entre Zayn y Niall, ya que Harry quería estar al lado de Louis y Louis al lado se Sam, y mientras discutían, yo me senté y ellos dos me rodearon. Hablé mucho con los dos, con Niall siempre me lo pasaba genial, pero pude hablar un poquito con Zayn y conocerlo mejor.
Cuando ya habíamos acabado de comer, mi móvil comenzó a sonar. Era Tom.
 - Un segundo, ahora vengo.
Salí del restaurante y contesté.
 - ¿Tom? ¿Qué pasa?
 - Nada, era para preguntarte como quedamos.
 - Ah, cierto, yo ahora mismo estoy en un restaurante a las afueras y no sé cuando llegaré a casa...
 - Puedo ir a por ti... Si me dices donde estás, claro.
Le di el nombre del restaurante y me dijo que iría a por mí en menos de una hora, así que entré a despedirme de todos.

jueves, 12 de abril de 2012

Mi pesadilla. Capítulo 19.

Me hice a un lado y dejé que se sentara a mi lado.
 - A ver, ¿qué pasó? -le pregunté.
 - Ayer, después de irnos me acompañó hasta mi casa y bueno, ya sabes, íbamos en el coche..., y bueno, yo me iba a bajar, pero él me agarró del brazo...
 - ¿Y te besó? Ay, ay, ay, ay, ¿te besó?
 - Shhh. Y bueno, me dijo: "¿Por qué no te quedas aquí conmigo un poco?" y claro, yo le dije: "No hay nadie en mi casa, mis padres están de vacaciones y puedes subir" y bueno, buscó donde aparcar y ya sabes, subimos a mi casa y bueno, estuvimos hablando un buen rato. Es perfecto, de verdad, no te puedes ni imaginar todas las cosas que tenemos en común y bueno, salió el tema de Harry y tú, y hasta en eso coincidimos.
 - ¿Coincidisteis? ¿En qué? ¿Por qué habláis de mí y de Harry?
 - Ah, no, nada, los dos coincidimos en que estáis perdiendo el tiempo con tonterías. Volviendo al tema, después de hablar y hablar durante casi dos horas, yo estaba a punto de quedarme dormida y entonces él insistió en que era mejor que se fuera y yo me fuera a dormir, y bueno, intenté convencerlo, pero no me hizo caso y se fue, pero...
 En ese momento, Eli entró en mi habitación y la interrumpió. Odiaba por momentos más y más a aquella chica.
 - Gabriella, ¿donde están los chicos?
 - ¿No te ha avisado Harry? Se han tenido que ir a una reunión.
 - ¿A una reunión? Siempre igual, se supone que debería estar aquí, me voy en menos de dos horas.
¿Harry la había dejado plantada? Miré de reojo a Sam y noté como intentaba aguantarse la risa. Algo me decía que ella estaba enterada de algo de eso.
 - Si quieres puedo acompañarte al aeropuerto. -me ofrecí.
 - No, da igual, voy a hacer la maleta.
 - Como quieras.
Salió de la habitación y dirigí mi mirada a Samantha, sabía que ella sabía algo, pero también sabía que no me lo iba a contar sin insistir.
 - Bueno, como iba diciendo, antes de salir en la despedida, ya sabes, pues que..., yo no estaba segura de besarlo ya el primer día, no lo conozco de nada y sabes que me cuesta hacer esas cosas, y mucho menos después de la última experiencia...
 - Pero, ¿entonces no pasó nada?
 - Sí que pasó, claro que pasó, fue el mejor beso de mi vida, ¡es perfecto! Nunca nadie me había besado y me había hecho sentir especial...
No pude evitar tirarme encima de ella y abrazarla, me alegraba por ella y por Louis también, pero mucho más por ella, se merecía que alguien la tratara como solo Louis sabía hacerlo.
 - Me alegro mucho, pequeña. Y ahora, ¿por qué te reías cuando vino Eli?
 - Porque quizás Louis y yo tenemos algo que ver en esa reunión...
 - No puede ser... ¿qué habéis hecho?
Por una parte no podía evitar alegrarme de que se aliaran para arruinarle la relación a Harry, pero sabía que eso haría que Harry se volviera a acercarse a mí y no quería que eso pasara, quizás sí, pero no quería hacerle daño a Tom.
 - Pues nada, Louis se inventó una reunión y avisó a los chicos para que fuera más real, y bueno, arrastró a Harry con ellos y...
 - Pobre Eli...
 - ¿Por qué?
 - Porque se tiene que sentir fatal... Voy a ver si necesita algo.
 - ¿En serio? Oh, por favor, ¿dónde ha quedado tu "yo" cruel? Me caías mejor antes... -bromeó.
 - Ven, anda.
Las dos fuimos a la habitación de Harry y allí ya no había nadie, Eli ya se había ido.
 - ¿Y ahora?
 - Pues ahora dejará a Harry y tú tendrás vía libre.
 - Pero que yo no quiero vía libre, yo quiero que cada uno tengamos nuestra vida. No quiero estar con él.
 - De verdad, cuando te pones cabezota no hay quien te aguante. Bueno, he de irme, Louis me va a llevar a cenar hoy a la noche y bueno, ya sabes, te quedas sola con Harry.
Me guiñó un ojo y antes de que pudiera reaccionar se despidió y salió corriendo del piso.
 - Oh, genial...
Estaba a punto de empezar a anochecer y mis tripas empezaban a dar guerra, así que me metí en la cocina y comencé a preparme una ensalada. Antes de acabar, escuché un fuerte ruido proviniente de la puerta y al segundo, como sonaba el timbre. Me acerqué, miré por la ventana y pude ver como Niall, Harry, Zayn, Louis y Liam estaban al otro lado.
 - ¿Hola? -dije al abrir.
 - Que poca efusividad... -dijo Niall.
En ese momento noté como me levantaba en el aire y éntrabamos los 6 en casa.
Hacía mucho tiempo que no los veía, desde que había llegado nunca coindíamos cuando ellos venían a casa o iban a la casa de otro y yo no.
 - Venimos a jugar a la play. -me comentó Harry.
 - Ah, vale. Yo ceno y me voy a dormir.
El único que no jugó fue Louis, que se fue directo a su habitación a cambiarse para Sam. Yo cené, observé como discutían entre ellos de broma y me fui a mi habitación.
Estuve bastante tiempo dando vueltas en la cama sin sueño, últimamente me pasaba el día durmiendo y era normal que no tuviera sueño. Me levanté y me asomé a la ventana, era la primera vez que lo hacía desde que estaba allí y las vistas eran realmente impresionantes, pero apostaba a que por la otra fachada lo serían mucho más, así que esperé a dejar de escuchar ruido y salí al salón para ir al balcón que daba a la otra fachada. Efectivamente, no me equivocaba, desde allí se podía ver gran parte de Londres, era precioso de noche.
Encendí un pitillo y me apoyé en la barandilla del balcón, pero justo cuando empezaba a relajarme, escuché como la puerta se abría, me giré y allí estaba Harry.





PD: Mañana no sé si subiré capítulo puesto que es mi 18 cumpleaños (SOY MAYOR DE EDAD UEDISKFJHEIDSKFJUIEDS JAJAJA) y bueno, eso que si tengo tiempo intentaré escribir un poquito. Un besitooooo ♥

miércoles, 11 de abril de 2012

Mi pesadilla. Capítulo 18.

La hora de la cena se acercaba y la casa estaba llena de tensión, Harry y Eli se habían encerrado en su habitación, y Tom y yo estábamos en el sofá del salón viendo la televisión. Louis, por su parte, llevaba prácticamente toda la tarde en su habitación revolviendo el armario.
 - ¿Qué tal así? -nos preguntó a Tom y a mí.
 - Lou, ¿para que me preguntas cada media hora? Estás perfecto así, como antes, como antes de antes...
Tom me dio un codazo y me susurró:
 - No sigas, a ver si voy a tener que celarme.
 - No seas tonto...
Le di un beso corto, que él fue alargando poco a poco, hasta que se escuchó el timbre.
 - No os mováis, ya abro yo. -dijo Louis.
 - Sí, corre, ve a abrirle a Samantha. -bromeé.
Así fue, nada más abrir la puerta, se escuchó la voz de mi amiga saludando a Louis.
 - Ahora vengo. -le dije a Tom.
Me levanté y corrí a abrazarla, hacía casi una semana que no la veía entra idas y venidas.
 - ¡Saaaaaaaaaam!
 - Me echabas de menos, ¿eh?
 - Mira, ven, quiero presentarte a alguien.
La arrastré hasta el salón y le señalé a Tom.
 - Mira, él es Tom, Tom, ella es Samantha, mi mejor amiga.
Los dos se saludaron y, al poco rato, Eli y Styles salieron de su cuarto para sentarnos todos a la mesa.
La cena, la había preparado Eli, era comida italiana y bueno, Harry también había ayudado algo.
Fue una cena cargada de tensión, Harry no podía dejar de decir comentarios inoportunos y de mirar a Tom, pero yo intentaba disimularlo todo hablando con Samantha y Louis, los cuales parecían congeniar cada vez mejor.
 - ¿Quieres que te acompañe a casa? -se ofreció Louis al terminar de cenar.
 - No estaría mal...
Los dos se levantaron, pero antes de salir Sam se giró y me hizo un gesto indicándome que me llamaría cuando llegara a casa.
 - Bueno, creo que es hora de que me vaya yo también... ¿me acompañas a la puerta? -dijo Tom levantándose.
 - No creo que te pierdas yendo tú solo... -susurró Harry.
Le dediqué una mirada asesina, y seguí a Tom hasta la puerta.
 - Me ha encantado pasar el día contigo... Cuando quieras repetimos.
Se inclinó y posó sus labios sobre los míos y yo profundicé el beso.
 - Nos vemos. -dijo esparándose.
 - Pronto. -contesté.
Vi como se alejaba y entré de nuevo en casa. Ya no había nadie en el salón, supuse que Harry y Eli se habían ido a su habitación, así que comencé a recoger todas las cosas que había sobre la mesa.
 - ¿Quieres que te ayude? -era Harry.
 - Puedo yo sola.
Continué llevando cosas a la cocina mientras el se apoyaba en la pared que separaba una habitación de la otra.
 - ¿Quieres algo, Harry? -le pregunté al terminar.
 - ¿Tom? -me respondió él.
 - ¿Eli?
 - Es mi novia.
 - ¿Y qué pasa? ¿No tengo derecho a tener novio yo o qué?
 Se quedó en silencio y yo me senté en el sofá y encendí la televisión, pero al poco tiempo noté como el sofá se hundía a mi lado y supuse que era él.
 - Gracias. -musitó.
 - ¿Por qué?
 - Por haberte preocupado cuando desaparecí y por ayudar a Louis a buscarme.
 - De nada, supongo...
Nos quedamos un rato más en silencio hasta que el sueño me venció.
A la mañana siguiente me desperté en mi cama, al principio no recordaba como había llegado hasta allí, pero finalmente, recordé que al poco de quedarme dormida, Harry me había llevado hasta allí y me había arropado. Un gran sonrisa apareció en mi cama al recordarlo, pero aumento al ver como la puerta se abría y aparecía él.
 - Buenos días, dormilona. ¿Vienes ha desayunar? Louis ha invitado a Samantha, otra vez.
 - Buenos días -sonreí-. Ahora salgo.
Cerró la puerta y yo me levanté para cambiarme de ropa y salir a desayunar con todos.
 - ¡Buenos días! -gritó Sam al verme- Ayer no me contestaste cuando te llamé.
 - Ya, digamos que me quedé dormida... -miré de reojo a Harry y vi como se le dibujaba una bonita sonrisa al escucharme.
Nos sentamos todos a comer, todos menos Eli, que al parecer se encontraba mal y no le apetecía desayunar.
 - ¿Cuando se va Eli? -preguntó Louis.
 - Hoy a la noche, o eso me había dicho -respondió él-. Bueno, voy a ver que tal está.
Se levantó de la mesa y entró en su habitación, y yo que notaba que sobraba en aquella mesa, hice lo propio y fui a mi habitación también.
No tardó mucho en volver a abrirse y tras ella aparecer la esbelta figura de mi amiga.
 - ¿Ha pasado algo, Sam?
 - Tenían una reunión y han tenido que salir. ¿No me vas a preguntar nada?
 - ¿Preguntarte qué? -bromeé.
 - Oh, échate a un lado, tengo que contártelo todo.

martes, 10 de abril de 2012

Mi pesadilla. Capítulo 17.

NARRA GABRIELLA.

Después de comer aquella deliciosa pizza, estuvimos un largo rato en el sofá mirando la televisión.
 - Bueno, creo que será mejor que me vaya. Hoy tengo cena en casa.
 - ¿Ya? ¿Tan pronto? ¿Quieres que te lleve?
 - ¿Que me lleves? ¿Tienes coche?
 - Claro que tengo coche, ¿qué pensabas? -rió.
 - Pues podías llevarme...
Después de tener que levantarlo a la fuerza y de arrastrarlo hasta la puerta, accedió a llevarme a casa.
 - Bueno, hasta aquí llega mi camino.
 - ¿Quieres entrar? -le pregunté.
Estaba segura de que si entraba con Tom, podría esquivar más fácilmente a Harry.
 - ¿Quieres que entre? Espera, tengo que buscar donde aparcar.
 - Puedes aparcar delante de la casa, tiene dos aparcamientos y solo está ocupado uno por el coche de Louis.
Fuimos hasta delante de la casa, aparcó y los dos bajamos del coche, y él lo rodeó para ponerse a mi lado.
Entramos juntos, él pasándome un brazo por la espalda.
 - ¿Hola? -dije.
 - Creo que no hay nadie... -me susurró él.
Rodeé su cuello con los brazos y lo atraje hacia mí y lo besé.
 - ¿Hola? -escuché que decían a mis espaldas.
En seguida reconocí esa voz, es inconfundible voz. Harry.
Me separé rápidamente de Tom y me giré para verlo. Allí estaba, tan perfecto como siempre, pero esta vez su mirada era confusa, como si estuviera perdido.
 - Hola, Harry. -dije.
 - Hola. -contestó.
Iba a preguntarle donde estaba Louis, pero justo antes que pudiera pronunciar cualquier cosa, una rubia salió del salón y rodeó su cuello. En seguida la reconocí, era Eli, parecía una barbie oxigenada... Pero era guapa, era muy guapa..., rubia, ojos azules, alta, delgada...
 - Ella es Gabriella. -dijo Harry quitándosela de encima.
 - Encantada.
Se acercó a mí y me dio dos besos. En un primer momento, no super que decir, ni que pensar, pero escuché como Tom carraspeaba e hice lo propio.
 - Él es Tom.
Me hice a un lado y dejé que Harry lo saludara.
 - Yo soy Harry. -dijo estrechándole la mano.
 - Encantado.
Le dio dos besos a Eli y volvió a colocarse a mi lado.
 - Bueno, creo que es hora de que me vaya...¿no?
 - Como quieras, puedes quedarte a cenar.
Harry y Eli, entraron en la cocina, pero pude ver como Harry, apoyado en la pared, no dejaba de mirarnos y de escucha todo lo que decíamos.
 - ¿A cenar? No quiero molestar...
 - Sabes que no molestas, tonto.
 - ¿Quieres que me quede? -me preguntó acercándose.
 - Solo si quieres quedarte.
 -  ¿Y si no me quiero quedar?
 - Puedo convencerte...
Entrelacé mis manos por detrás de su cuello y él, rodeó con las suyas mi cintura.
Sabía perfectamente lo que hacía, quería que Harry me viera con él y que los celos lo mataran.
Me acerqué lentamente a Tom y posé mis labios sobre los suyos, pero un fuerte ruido de la cocina hizo que nos separáramos.

NARRA HARRY

Mientras Eli se duchaba, yo no podía dejar de pensar en Gabriella, en su voz, en su mirada..., no podía sacarme de la cabeza aquel momento en la despensa... Estaba tan centrado en mis pensamientos que me pareció escuchar su voz, en seguida lo descarté, seguramente había sido fruto de mi imaginación. Me levanté de la cama y me dirigí a la cocina para ir en busca de un poco de agua, pero para mi sorpresa, nada más salir al pasillo, pude verla besando a un chico.
Verla así, tan cerca de otro chico, me incitó a interrumpirlos.
Nada más verme, juraría que su mirada se iluminó por un momento, pero en seguida volvió a ser fría y distante cuando Eli apareció.
Ella me presentó a Tom y yo le presenté a Eli, y seguidamente, Eli y yo fuimos a la cocina para dejarlos solos. No pude evitar apoyarme en la pared, al lado de la puerta para tener total visivilidad de lo que hacía, pero en el momento en el que vi como la besaba, no pude evitar tirar el vaso que tenía en las manos para que se separaran.
 - ¿Cariño? ¿Te encuentras bien? -escuché a Eli.
 - Sí, se me ha resbalado.
Miré a Gabriella decepcionado y recogí los pedazos de aquel vaso, pero no era lo único que se había roto en aquella casa.

lunes, 9 de abril de 2012

Mi pesadilla. Capítulo 16.

No tardamos mucho en llegar a casa de Tom, estaba relativamente cerca de donde nos encontrábamos.
Era una casa pequeña, sin lujos y muy sencilla.
 - No se parece en nada a la tuya, lo sé. -rió.
 - Es muy bonita.
 - ¿Me ayudas a preparar la masa?
 - Vamos. -sonreí.
Tardamos más de lo normal en preparar la masa, ya que empezamos a jugar tirándonos harina y acabamos los dos manchados.
 - Te queda muy bien el blanco. -le dije.
 - Sí, pero no soy yo el que tiene que ir solo hasta su casa lleno de harina...
 - ¿No me vas a acompañar? Que poco caballeroso...
 - Ah..., ¿quieres que te acompañe?
A medida que íbamos hablando, nos íbamos acercando hasta quedar casi sin espacio entre nosotros. Se notaba que él moría por besarme y yo por besarlo a él.
 - ¿Y bien? ¿Quieres que te acompañe?
 - Mmmm...no estaría mal...
Las distancias eran cada vez más cortas y finalmente, llegó el beso que ambos esperábamos, pero mi teléfono lo interrumpió. Dejé que sonara una primera vez, pero a la segunda me vi obligada a contestar. Era Louis.
 - ¿Louis? ¿Ha pasado algo?
 - Era solo para avisarte de que Harry ha vuelto a casa..., con su novia.
 - Ah, ¿con su novia? Vaya, que bien, ¿no?
 - Si quieres decirle a Sam que no venga, lo entiendo, no creo que sea muy cómodo cenar to-
 - No, tranquilo, no pasa nada.
 - Entonces, ¿sigue en pie que venga Sam?
 - Sí, Lou, llevaré a Sam y ahora, si no te importa estoy un poquito ocupada.
 - Oh, vaya, pues nos vemos a la noche.
 - Chao, Lou.
Me giré y noté como los brazos de Tom rodeaban mi cintura.
 - ¿Por dónde íbamos? -le pregunté con una sonrisa pícara.
 - Puede que por aquí -me besó-, o por aquí -me volvió a besar-, o quizás por aquí...¿te suena algo?
 - Mmmmm...creo que era por aquí -volví a besarlo.
 - Creo que la masa ya está lista -dijo apartándose.
Comenzó a estirar la masa mientras ya lo observaba y después, sacó los ingredientes.
 - ¿No piensas ayudarme?
 - ¿Tengo que ayudarte? Pensé que me ibas a hacer tú la comida...
 - ¿No tienes miedo de que quiere envenenarte?
 - No creo que fueras capaz... ¿Dónde está el baño? Tengo que quitarme unas cuantas capas de harina...
 - Al fondo del pasillo a la derecha, no te metas en a la izquierda que es mi habitación y no querrás salir -dijo guiñándome un ojo.
Le saqué la lengua a modo de respuesta, y me dirigí al baño para sacarme toda la harina de encima.
 - ¿Te has perdido? -escuché que gritaba desde la cocina.
 - No, ya salgo ahora.
Salí y vi una gran pizza encima de la mesa.
 - Por fin, pensé que tenía que empezar sin ti...
 - Que poco caballeroso eres...

NARRA HARRY

Después de ver como Gabriella era reacia a que me acercara a ella, decidí ir a Italia, ver a Eli y quitarme todas las ideas que se me pasaban por la cabeza. Era imposible, no podía tener nada con Gabriella. Ella no quería, su tío no querí y yo..., yo no estaba seguro de que pudiera funcionar.
Pasé 2 días con Eli en Italia, pero por compromisos del trabajo tenía que volver a Reino Unido y como le habia prometido que pasaríamos más tiempo juntos, le pregunté si le apetecía acompañarme un par de días y su respuesta fue sí.
 - ¿Hola? ¿Hay alguien? -pregunté nada más llegar a casa.
No escuché respuesta por parte de nadie. Eso indicaba que ni Gabriella, ni Louis, estaban en casa.
 - Ven, pasa, no hay nadie.
La ayude a instalarse en mi habitación y a deshacer la maleta, y después los dos nos recostamos en mi cama para descansar un poco. Ella en seguida se quedó dormida, pero yo no era capaz de cerrar los ojos, no podía dejar de pensar que la que tenía que estar a mi lado era Gabriella y no Eli.
Al poco rato, de quedarse Eli dormida, escuché como se abría la puerta de la calle y me levanté sin desperla, con la esperanza de volver a ver a Gabriella. Aquellos dos días, se  me habían hecho eternos.
 - Ah, hola, Louis...
 - ¿Hola Louis? Gracias por avisar de que te ibas.
 - Oh, ¿estás enfadado? Ven aquí anda.
Me tiré encima de él y comencé a besuquearlo.
 - ¿Qué haces aquí? -me preguntó apartándome.
 - He venido con Eli, está en la habitación durmiendo.
 - ¿Con Eli? Pero, no te entiendo... Gabriella estuvo ayudándome a buscarte por todo Londres el día que te fuiste sin avisar, y cuando se enteró de que estabas con Eli, su expresión cambió por completo, Harry.
- ¿Qué? -pregunté sorprendido.
Nuestra conversación se vio interrumpida por Eli, que al parecer acababa de despertarse y salió al salón.
 - ¿Qué hacéis? Hola, Lou, ¡cuanto tiempo! -dijo abrazándolo.
 - Sí, mucho, ¿qué tal todo?
 - Pues muy bien todo, ¿y tú?
 - Yo bien también. Bueno, os dejo solos que tengo que prepararme. Por cierto, Harry, hoy viene Sam a cenar.
 - ¿Y Gabriella?
 - También.
 - ¿Dónde está? -pregunté.
 - Fue a comer con un tal Tom.
¿Con Tom? ¿Otra vez?

domingo, 8 de abril de 2012

Mi pesadilla. Capítulo 15.

- Louis, ¿dónde está? -repetí.
Lo único que obtuve por su parte fue una mirada preocupada.
 - Ven, vamos a dar un paseo. Los dos tenemos que tomar el aire.
Realmente, él estaba más perjudicado que yo, pero acepté y comenzamos a caminar por la oscuridad de las calles.
 - ¿Me vas a decir donde está?
 - ¿Estás segura de que quieres saberlo?
 - Sí, ¿por qué no?
 - Está en Italia.
Mi cara en ese momento, debía ser una mezcla entre confusión, sorpresa...¿En Italia? ¿Qué hacía en Italia?
 - ¿Te ha hablado de Eli?
En ese momento caí, su novia era italiana... Me sentía bastante estúpida, había llegado a pensar que Harry se había puesto mal por la llamada de Tom, pero era imposible, él podía tener a cualquier chica y yo no era especial, ya me lo había demostrado varias veces.
 - Sí, su novia.
 - Ha ido a verla, dice que necesitaba pasar tiempo con ella y...
 - ¿Nos vamos a casa? Por favor.
 - Sí, claro. Vamos.
Los dos caminamos en silencio hasta casa, Louis no quería coger el coche, era normal y tampoco estábamos muy lejos.
 - Voy a dormir. Buenas noches, Lou. -dije nada más entrar.
 - Eh, espera.
Noté como me agarraba de la mano y hacía que me detuviera.
 - ¿Estás bien? Digo, desde que te dije que Harry estaba en Italia...
 - Sí, no tiene por qué molestarme.
Sonreí forzadamente, le di un beso en la mejilla y entré en mi habitación.
Claro que me importaba, había conseguido olvidarme de él, pero al volver a Londres y verlo todos los días, era imposible sacarlo de mi cabeza, estaba presente en todos y cada uno de mis pensamientos, y lo único que él hacía era confundirme. No entendía nada, no entendía por qué intentaba acercarse a mí, no entendía porque me miraba como lo hacía...
 - Gabs, ¿puedo pasar?
 - Sí, pasa.
La puerta se abrió y Louis entró.
 - ¿Te puedo dar un consejo?
 - Sí, claro. Dime.
 - Llama a Tom, es lo mejor.
Me sonrió, le devolví la sonrisa y salió de nuevo.
Tenía razón, debía llamar a Tom y pedirle perdón, algo me decía que él era el único que podía ayudarme a sacar a Harry de mi cabeza. Pero decidí llamarlo por la mañana, ahora era tarde y no quería despertarlo después de haberlo dejado plantado.
Aquella noche, me costó poco dormirme, pero sería mejor que no lo hubiera hecho, no dejaba de tener pesadillas, pesadillas sin ningún tipo de sentido, pero pesadillas al fin y al cabo.
  - Buenos días, ¿te encuentras bien? Tienes mala cara. -me dijo Louis nada más entrar en la cocina.
 -  No he tenido una buena noche...¿Qué vas a hacer hoy?
 - Iré a casa de Zayn, supongo, no tengo nada que hacer... ¿y tú?
 - Tengo que ir a la universidad a arreglar unos papeles y después veré a Sam.
 - ¿Cuando empiezas?
 - En un par de semanas.
 - Oye, ¿por qué no le dices a Sam si quiere venir a cenar? O a comer, lo que prefiera.
Lo miré interrogante, no entendía a que venía aquello así de repente.
 - Lo digo porque, no sé, no está Harry y...
 - ¿Te gusta Sam?
 - No, o sea, parece simpática...
Me reí, recogí mi taza y me dispuse a salir de la cocina, pero antes de salir me giré y le dije:
 - No tiene novio, le pareces muy guapo y tranquilo, esta noche vendrá a cenar.
Le guiñé un ojo, él me dedicó una sonrisa vergonzosa y yo me fui a mi habitación para llamar a Sam.
 - ¿Sam? ¿Te apetece venir a cenar hoy? O a comer, como quieras.
 - ¿Hola? ¿A qué viene esto?
 - No sé, es por si te apetecía... Además, Louis me ha hablado de ti.
 - ¿Qué te ha dicho?
 - Aaaah..., si quieres saberlo tienes que venir. ¡Adiós!
Colgué dejándola con la intriga y me dispuse a recoger mi habitación. Cuando acabé de recoger todo, cogí un libro y me tiré en la cama a leer, pero no podía dejar de pensar en el hecho de Harry estaba en Italia... Había ido hasta allí solo para ver a su novia y...
 - Gabs, un tal Tom pregunta por ti en la puerta. ¿Qué hago? -Louis me había sacado de mis pensamientos.
 - ¿Tom? Espera, ahora salgo.
 - ¿Le digo que pase?
 - Como quieras.
Me cambié de ropa corriendo, fui al baño, me arreglé un poco el pelo y salí a verlo.
 - ¿Tom? ¿Qué haces aquí?
 - Hola, venía a preguntarte si te apetecía salir a comer conmigo.
 - Sí, claro... Espera, voy a avisar a Louis. Ahora vengo.
Louis se había ido a su habitación para dejarnos solos y allí fui a avisarlo.
 - Lou, ¿te importa si voy a comer con Tom?
 - No, me iba a ir ahora con Niall a comprar unas cosas. Comeré con él.
 - Vale, pues nos vemos a la noche.
Tom y yo, paseamos hasta la hora de comer por todo Londres, era un chico muy simpático y muy guapo, era divertido y lo mejor de todo, no sabía nada de mí, simplemente se acercaba a mí porque me quería conocerme.
 - ¿Donde te apetece comer? -me preguntó.
 - Me da igual, me apetece pizza.
 - No es por presumir, pero hago la mejor pizza de todo Londres.
 - ¿Me estás invitando a comer pizza en tu casa?
 - Solo si no tienes miedo de ir a mi casa, conmigo a solas y confías en que no te quiera envenenar...
 - Suena tentador...
 - ¿Eso es un sí?
 - Eso es un: ¿Dónde vives?

viernes, 6 de abril de 2012

Mi pesadilla. Capítulo 14.

En aquel momento empezó a sonar mi teléfono.
 - ¿No vas a contestar? -me preguntó Harry.
 - Ah..., sí, claro. ¿Tom?
 - ¿Quién es Tom?
 - Hola, Tom. ¿Pasa algo?
 - No, era solo que quería verte. ¿Puedes esta noche?
Mire a Harry, no podía dejarme llevar por aquellos sentimientos, no podía olvidarme de lo que me había hecho.
 - Sí, está bien. ¿A que hora?
 - Después de las 8.
 - Perfecto entonces.
Colgué y dejé el móvil sobre la cama.
 - ¿Quieres algo más, Harry?
Él me miró perplejo y se levantó.
 - Emmm..., no..., yo..., yo ya me iba. ¿Has quedado?
 - Sí, con Tom.
 - Bueno, entonces no te molesto más...
Salió de la habitación sin apenas hacer ruído al cerrar la puerta, dejándome sola y en silencio.
Realmente no entendía muy bien que pasaba por mi cabeza en aquellos momentos, él intentaba ser amable conmigo y yo, yo no podía olvidar todo lo que había pasado.
Encendí mi iPod, necesitaba escuchar música y desconectar por un momento del mundo, pero debí quedarme dormida en algún momento.
 - ¿Gabriella?
Escuché como alguien abría la puerta y se sentaba en mi cama, como no dejaba de repetir mi nombre y me movía. Era Louis.
 - Hey, ¿sabes donde está Harry? -me preguntó apartándome el pelo de la cara.
 - ¿Louis? ¿Qué? ¿Harry?
Se rió.
 - Que si sabes donde está Harry, acabo de llegar de comprar unas cosas y no está.
 - No, no tengo ni idea...
 - Bueno, supongo que vendrá ahora, no te preocupes. ¿Vas a salir esta noche?
 - Sí, he quedado con Tom.
 - ¿Tom? ¿Quién es Tom?
 - ¿No te había hablado de él? Es el chico con el que quedé el otro día...
 - ¿Tienes novio? -me preguntó sorprendido.
 - No, claro que no, solo somos...amigos o conocidos.
 - Ya..., claro... Bueno, te dejo que te prepares entonces.
Salió de mi habitación y yo me dirigí al baño, necesitaba darme una ducha.
Nada más salir, me puse un albornoz sobre la ropa interior y fui en busca de Louis para saber si Harry había dado señales de vida.
 Entré en su habitación y me hizo un gesto para que esperara. Estaba hablando por teléfono.
 - ¿Tampoco contigo? Estoy empezando a preocuparme...Vale, cuando sepa algo te aviso. Chao.
 - ¿Todavía no sabes nada de él? -pregunté.
 - No, tiene el móvil apagado y no está con ninguno de los chicos.
 - ¿Tienes idea de donde puede estar?
 - Conozco un par de lugares a los que va cuando quiere desaparecer, pero no estoy seguro de que lo pueda encontrar allí.
 - Voy a vestirme, ahora mismo te acompaño.
Salí sin dejar que contestara de la habitación y me fui directamente a mi armario. Cogí lo primero que encontré, un jersey y unos vaqueros y salí de nuevo en busca de Louis.
 - ¿Y tu cita?
 - Puede esperar.
 Louis me sonrió y cogió las llaves de su coche. Yo cogí mi móvil y comencé a escribir un mensaje: "Tom, lo siento pero hoy no puedo quedar contigo..., otro día, ¿vale? xx"
Seguí caminando detrás de Louis hasta llegar al coche, y una vez montados, de camino al primer sitio, noté como Louis me miraba.
 - ¿Qué pasa? -le pregunté curiosa.
 - Me hace gracia tu cara de preocupación... ¿No odiabas a Harry?
 - ¿Qué? No estoy preocupada, simplemente tengo curiosidad...
 - Sí, claro... Mira, este es el primer sitio -dijo aparcando.
 Recorrimos todos y cada uno de los lugares donde podía estar, pero no aparecía, no había ni rastro de él y nadie lo había visto.
 - ¿Te apetece cenar? -me preguntó Lou.
 - Sí, tengo hambre.
 - Ven, conozco un sitio por aquí pequeñito.
Caminamos en silencio hasta el sitio del que hablaba y una vez allí dentro, el camarero se acercó y tras intercambiar un par de palabras con Louis, nos guió hasta el fondo del local.
 - ¿No estás preocupado? -le pregunté mientras me sentaba.
 - Sí, pero ya aparecerá. No es la primera vez que lo hace.
En seguida cambió de tema y empezó a hablarme de sus cosas y de todo en general, y cada vez que yo intentaba volver a sacar el tema de Harry, él lo esquivaba.
 - Louis.
 - Dime.
 - Te está sonando el móvil.
Los dos empezamos a reírnos sonoramente. Ya llevábamos un par de copas de más encima.
 - Uy, es Harry... -dijo- ¿Hola?...Ah, ¿y qué haces ahí?...¿Yo? Con Gabs...¿Borracho? Nooooooooooooooo...Vale, adiooos.
 - ¿Dónde está? -pregunté.